Vértigo

El Síndrome vertiginoso cervical es el nombre que recibe la dolencia de un paciente que padece vértigos, cuando éstos son la consecuencia, de una rectificación de la curvatura normal de la columna vertebral, a la altura del cuello. Es decir, en las vértebras cervicales.

Un vértigo, inhabilita a la persona para mantener una posición espacial, pierde el equilibrio porque experimenta una sensación de giro sobre las cosas que le rodean o siente que éstas rotan a su alrededor.

Los humanos tenemos un sistema de equilibrio muy completo, formado por varias estructuras de células sensoriales, sobradamente especializadas. Estas estructuras formadas por receptores sensoriales, se encuentran en el aparato vestibular del  oído interno, en las articulaciones del atlas y primera vértebra cervical, en la visión y en la piel, músculos y articulaciones. Cuando algo falla en este sistema, el individuo verá mermada su coordinación.

Contenidos

Causas

Existen conexiones entre los receptores de la columna cervical y el aparato vestibular del oído, centro del control del equilibrio.

  • Contracturas musculares por traumatismos de la columna cervical, por sobreesfuerzos, estrés, posturas repetitivas o estiramientos descontrolados.
  • Artrosis cervical: degeneración del cartílago que hay en las articulaciones que se encuentran cada dos vértebras.
  • Hernias discales: compresión de la médula o de las terminaciones nerviosas, por desplazamiento de uno de los dos discos invertebrales.
  • Latigazos cervicales, por un accidente de coche por ejemplo, con impacto trasero. El tronco sufre un movimiento brusco de aceleración o parada, que da lugar a la inclinación de la cabeza en sentido contrario.

Síntomas

  • El síntoma principal es el vértigo giratorio intenso, que puede estar acompañado de vómitos.
  • Molestias cervicales, e incluso dolor cervical crónico.
  • Ausencia de nistagmo (movimiento incontrolable e involuntario de los ojos).
  • No hipoacusia, ni acuífenos.

Diagnóstico

Debe hacerse una valoración del cuadro vertiginoso, mediante una buena historia clínica y una exploración física completa. Es fácil de diagnosticar ya que siempre va acompañado de dolor cervical y limitación de movimientos en esa zona.

Tratamiento

El tratamiento consiste en el uso de relajantes musculares y masajes con cremas que produzcan calor. Además de la realización de ejercicio físico adecuado prescrito por un fisioterapeuta.

Aliviado el problema cervical, desaparecerán los vértigos.