El Síndrome de Sjögren es una patología crónica y autoinmune (el propio organismo es atacado por el sistema inmunitario,  cuya función es la contraria), que puede afectar a cualquier sistema (sistema nervioso, sistema renal, etc.) y glándulas endocrinas como puede ser el páncreas, pero que se presenta más habitualmente en glándulas exocrinas (lagrimales y salivales).

Sequedad

Se denomina también exocrinopatía (enfermedad de las glándulas exocrinas) crónica autoinmune, y se caracteriza por sequedad en boca y ojos, debido a una disminución de la secreción de las glándulas salivales y lagrimales. O lo que es lo mismo xerostomía y xeroftalmia, respectivamente.

La aparición de este cuadro patológico, se asocia casi siempre a enfermedad reumática también de tipo autoinmune, como puede ser el Lupus o la artritis reumatoide. Y además entre el 13% y 65% padecen Síndrome de Raynaud.

La incidencia es mayor en mujeres de mediana edad, y afecta entre un 2% y un 3% de la población.

Causas

Se desconocen las causas de la aparición del Síndrome de Sjögren, pero la evidencia de varios casos en una misma familia, hace sospechar que tenga carácter hereditario.

Se dice que es primario cuando se desconoce la causa y secundario cuando coexiste con otra enfermedad, que generalmente es autoinmune.

La predisposición genética sumada a otros factores que pueden interaccionar entre si, desencadenarían el Síndrome de Sjögren.

Infecciones virales

La infección por un virus, como puede ser el retrovirus (VIH), en una persona predispuesta genéticamente al síndrome, puede alterar la respuesta inmunológica adecuada y además cronificarla.

Factores hormonales

Los niveles altos de estrógenos (hormonas sexuales) influyen en el desarrollo de enfermedades autoinmunes, según estudios. Estas hormonas son principalmente femeninas, y el Síndrome de Sjögren tiene mayor incidencia en mujeres que en hombres, sobre todo a lo largo de su edad fértil.

Factores inmunológicos

Los linfocitos T  infiltran las glándulas exocrinas y las destruyen. Hay alteración de la respuesta inmunitaria y del reconocimiento inmunitario.

Síntomas

  • Sequedad y escozor de ojos: disminuye la secreción de lágrima acuosa, no así la grasa. Esto provoca sensación de quemazón, picor y arenilla o cuerpo extraño en los ojos. Empeora a lo largo del día por la acción de las sustancias irritantes que hay en el ambiente.

    Parótidas inflamadas

  • Boca seca: o xerostomía, que produce una sensación de falta de saliva o de humedad en la boca. Esto provoca que el afectado tenga dificultad para deglutir los alimentos, verá deteriorado el sentido del gusto, tendrá mal aliento, aparición de caries y dificultad para hablar. En algunos pacientes se da un aumento de las glándulas salivares, sobre todo en las parótidas (debajo de las orejas), que se observan a simple vista.
  • Sequedad nasal: en el 30% de los pacientes con Síndrome de Sjögren.
  • Sequedad genital: lo que provoca el aumento de infecciones en esa zona.
  • Sequedad cutánea: se presenta en el 30% al 60% de los casos, y produce picor.
  • Artralgias y artritis: dolor en las articulaciones, sobre todo manos. Inflamación en pequeñas articulaciones.
  • Otros: astenia, depresión, ansiedad, alteraciones de la tiroides, Síndrome de Raynaud, neuropatía, disfagia, etc.

Diagnóstico

El diagnóstico lo realiza un reumatólogo mediante la exploración, la historia clínica y una serie de análisis y pruebas especiales.

  • Prueba de Schirmer: Para detectar la sequedad del ojo. Si la parte húmeda de un papel absorbente, introducido en el saco conjuntival inferior, es menor de 5mm después de cinco minutos.
  • Biopsia de glándula salival menor: Para comprobar si hay presencia de sialoadenitis linfocítica (inflamación de glándulas salivares y presencia de linfocitos).
  • Tinción con rosa de Bengala o fluorescenía: Manifiesta si hay o no queratoconjuntivitis (córnea y conjuntiva inflamadas).
  • Hemograma: Bioquímica con función renal y transaminasas.
  • Medición del flujo salivar.
  • Marcadores de la actividad de los linfocitos.
  • Radiografía de tórax.
  • Análisis de las proteínas.

Se debe realizar un diagnóstico diferencial con aquellas patologías que cursen con síntomas parecidos, sobre todo en cuanto a la afectación de las glándulas salivares y lagrimales.

  1. Infecciones virales.
  2. Diabetes.
  3. Linfomas.
  4. Cirrosis hepática.
  5. Pancreatitis.
  6. Uso de ciertos fármacos: diuréticos, antihistamínicos, miorrelajantes, psicofármacos y antihipertensivos.
  7. Sarcoidosis (inflamación piel y ganglios linfáticos además de otros órganos).

Tratamiento

Recomendaciones básicas:

  1. Evitar viento, polvo, ambientes secos y humo de tabaco.
  2. Usar gafas y lágrimas artificiales.
  3. Ponerse pomada oftálmica hidratante por la noche.
  4. Hidratación abundante.
  5. Evitar alimentos azucarados y fármacos que produzcan sequedad de boca como efecto secundario.
  6. Lavados nasales e hidratantes nasales.
  7. Usar saliva artificial, que se puede encontrar en forma de gel o aerosol.
  8. Tomar medidas preventivas de higiene, para evitar que aparezcan caries o candidiasis.
  9. Para estimular la secreción salivar: chicles o caramelos sin azucar, chupar semillas o botones.
  10. Fármacos: Pilocarpina o Cevimelina.
  11. Lubricantes para la sequedad vaginal.
  12. Hidratantes y humectantes para la piel y los labios si están resecos.

El Síndrome de Sjögren es crónico, luego el objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas que pueden ser muy molestos dependiendo del grado en que se den. Lo más habitual es que se pueda llevar una vida normalizada, pero existen algunas complicaciones que se dan raramente.

  • Úlceras en la córnea del ojo.
  • Linfoma de los ganglios linfáticos. Esto se da rara vez.
  • Vasculitis: inflamación de los vasos sanguíneos.