El Síndrome de Mirizzi se produce por la obstrucción extrínseca del conducto biliar común (colédoco) por un cálculo en la Bolsa de Hartmann, que atraviesa el conducto cístico. Se produce una inflamación aguda y crónica, con obstrucción parcial o completa del colédoco, y esto puede provocar necrosis e incluso fístula biliar interna.

Bolsa de Hartmann
Bolsa de Hartmann
Vía biliar
Vía biliar

Contenidos

Causas

Se presenta en adultos sin distinción de raza, con predominio del sexo femenino. Ya hemos dicho que la causa es la presencia de cálculos en la Bolsa de Hartmann, pero además hay que tener en cuenta la presencia de las siguientes variables:

  1. Disposición anatómica del conducto cístico o del cuello de la vesícula, que corren paralelos al conducto hepático común.
  2. Ictericia y/o infección de los conductos hepáticos o biliares (colangitis).
  3. Obstrucción del conducto hepático común por un lito (cálculo) o por una inflamación secundaria.
  4. Obstrucción del cuello de la vesícula o del conducto cístico por un lito.

Síntomas

Ictericia y dolor abdominal en hipocondrio derecho son los principales, así como fiebre. Puede darse también el íleo biliar, que es una obstrucción intestinal provocada por un cálculo biliar.

La sintomatología, generalmente es la misma que la de la colecistitis aguda (cálculos en la vesícula).

Se ha dividido este síndrome en 4 tipos atendiendo a la importancia del impacto sobre el colédoco.

  1. Tipo I: compresión externa del conducto biliar común, como consecuencia de un cálculo en el cuello de la vesícula (Bolsa de Hartmann) o en el conducto cístico. No se dan fístulas.
  2. Tipo II: con fístula que abarca menos del 33% de la pared del árbol biliar extrahepático.
  3. Tipo III: con fístula que abarca entre el 33% y 66% de la pared del árbol biliar extrahepático.
  4. Tipo IV: fístula con destrucción completa de la pared del árbol biliar común y de más de un 66% del biliar extrahepático.

Diagnóstico

La mayoría de los casos se diagnostican durante la intervención quirúrgica.

Es importante descartar patologías malignas tales como, cáncer de vesícula, cáncer de páncreas, colangitis o  colangiocarcinoma.

El diagnóstico por imágenes, nos muestra:

  • Ecografía: permite ver una vesícula contraída, y un conducto hepático dilatado por encima de la obstrucción.
  • Colangioresonancia: mucho más precisa, permite detectar entre el 70 y 90% de los casos de Síndrome de Mirizzi.
  • Ultrasonido endoscópico: ayuda casi en el 98% de los casos.

Tratamiento

El tratamiento definitivo es quirúrgico. La finalidad de la intervención es extirpar la vesícula biliar, los cálculos y reparar los daños existentes en los conductos biliares. El proceder quirúrgico se convierte en un evento peligroso debido a la inflamación y las alteraciones de la anatomía biliar.