El Síndrome de Löffler o Loeffler, es una forma de enfermedad pulmonar eosinofílica que se caracteriza por síntomas respiratorios leves ( tos seca lo más habitual) o incluso inexistentes, sensación de opresión en el tórax y eosinofilia en sangre. Se cree que la causa pueden ser las infecciones parasitarias (principalmente por el Ascaris Lumbricoides), pero no en todos los pacientes se encuentra evidencia.

La neumonía eosinófilaes una enfermedad pulmonar, caracterizada por la presencia en los pulmones y en la sangre, de numerosos eosinófilos ( tipo de glóbulo blanco), que participan en la respuesta inmunitaria del pulmón llenando los alvéolos, los vasos sanguíneos y las vías respiratorias, con el fin de defender  el organismo de posibles bacterias, virus u hongos.

Este síndrome se puede presentar en individuos enfermos por algún otro proceso, pero también en individuos sanos.

Contenidos

Causas

La causa de desarrollar este síndrome es la eosinofilia pulmonar, que se produce por la infectación de un parásito, que puede ser el Ascaris lumbricoides, el Necator Americanus u otros.

Pero, ¿ Por qué aparecen estos parásitos?, las investigaciones demuestran la relación del Síndrome de Löffler con otros procesos patológicos.

  • Asma: se ha observado que en los ataques de asma se da la presencia de infiltrados en el pulmón, que desaparecen al finalizar el ataque o por la medicación antiespasmódica bronquial.
  • Sífilis: ha habido algún caso de esta enfermedad asociada a Síndrome de Löffler.
  • Enfermedades parasitarias: existen cuadros muy diferentes en caso de ascaridiosis (infectación por el parásito Ascaridia), brucelosis (enfermedad bacteriana), etc..pero también existe un cuadro muy parecido al Síndrome de Loeffler denominada Síndrome de Waingarten o eosinofilia tropical, aunque ésta es mucho más grave y necesita tratamiento.
  • Tuberculosis: también se dan infiltrados pulmonares y muchas semejanzas con el síndrome que nos ocupa, pero se descarta cuando no hay presencia del bacilo de Koch, que es la bacteria responsable de esta patología.
  • Drogas: se han encontrado casos de Loeffler tras el tratamiento con penicilinas (antibiótico para tratamiento de enfermedades producidas por bacterias).

Algunos autores piensan que el Síndrome de Loeffler tiene carácter epidémico, por la mayor incidencia en verano y primavera, pero no existe criterio contundente a este respecto.

Otros piensan que el origen de los infiltrados está en las alergias, a pólenes de las plantas por ejemplo.

Síntomas

El Síndrome de Loeffler se presenta con un cuadro clínico generalmente de corta duración, y puede ceder de forma espontánea. La sintomatología es escasa y en ocasiones nula. Muy raras veces se da estado febril, más frecuentes son los dolores en el tórax, como sensación de opresión. Tos espasmódica y expectoración variable dependiendo del caso. En caso de broncoespasmo severo,  puede progresar a fallo respiratorio, lo que hará necesaria medicación. Todo esto puede acompañarse de un ligero estado de astenia (debilidad, fatiga) y falta de apetito.

  • Curosidad: un enfermo afirmaba que era capaz de determinar el momento exacto de la aparición de otro infiltrado, por el sabor metálico de su esputo.

Diagnóstico

Como es raro encontrar larvas en el esputo, se hace difícil dar un diagnóstico a partir solo de los síntomas. Síndrome de Loeffler sería: paciente con eosinofilia en sangre, multiparasitado, con radiografías seriadas que muestran multitud de opacidades fugaces .

Löffler clasificó las sombras encontradas en las radiografías:

  1. Sombras grandes e irregulares.
  2. Infiltrados múltiples de uno o de los dos lados.
  3. Infiltrados en los lóbulos bien delimitados.
  4. Focos pequeños redondeados.
  5. Sombras con el aspecto de infiltraciones secundarias.

Estas sombras u opacidades constituyen el exudado inflamatorio, la  congestión por eosinófilos en tabiques y alvéolos, asi como focos de micro hemorragias, como consecuencia del paso de las larvas al pulmón.

Se deben descartar tuberculosis y otras patologías.

Tratamiento

El cuadro clínico es de corta duración, y normalmente cede de forma espontánea. En todo caso, se pueden usar fármacos antiparasitarios, así como broncodilatadores e inhalación de antiinflamatorios. En el caso de que se produzca un fallo respiratorio, se debe recurrir a los esteroides y/o soporte ventilatorio mecánico.