Dr. House
Dr. House

El término hubris proviene del griego y hace referencia a la desmesura y soberbia de las personas.

El Síndrome de Hubris, también llamado Síndrome de Hybris o de Hibris se caracteriza porque la persona que lo padece:

  • Es prepotente.
  • Tiene ideas fijas preconcebidas y rechaza posturas que no sean afines a sus ideas.
  • Conducta narcisista (amor propio).
  • Es incapaz de cambiar de conducta.
  • Ego desmedido.

Este síndrome lo padecen sujetos que están en el ejercicio del poder. Por esto, es muy frecuente que se dé en el mundo de la política, pero también en empresarios, directivos, militares, etc.

Es un trastorno de la personalidad transitorio, con síntomas psiquiátricos y revierte cuando la persona abandona el poder.

Contenidos

Causas

Según el neurólogo David Owen: ” Las presiones y la responsabilidad que conlleva el poder terminan afectando a la mente”.

El poder no está en manos siempre del más capaz, pero quien lo ostenta así lo cree y termina comportándose de manera narcisista y prepotente. 

  • Inmadurez psicológica.
  • Formación cultural pobre.
  • Personalidad subjetiva.
  • Carácter emocional particular, seguramente ávido de afectividad.
  • Desarrollo humano frágil y en difíciles circunstancias.

Síntomas

Estos síntomas desaparecen al cesar el poder:

  • Desaire por los demás.
  • Orgullo desmesurado.
  • Exceso de confianza en sí mismo, que le hace ser impulsivo e imprudente.
  • Falta de atención a los detalles.
  • Constante impaciencia.
  • Sentimiento de superioridad.
  • Preocupación exagerada por la imagen, lujos y excentricidades.
  • Creerse insustituible.
  • Desprecio por la opinión y consejos de los demás.
  • Sin escrúpulos para vencer al rival.
  • Alejamiento de la realidad.

Desde el punto de vista psiquiátrico, el Síndrome de Hubris como tal, no existe. Pero sí se dan estos síntomas en personas que han adquirido poder de cualquier tipo y carecen de las condiciones psíquicas adecuadas para gestionarlo.

Cuando la persona cesa en su cargo de poder puede afectarle un cuadro depresivo.

¿Existe tratamiento para el Síndrome de Hubris?

Pues evidentemente, estas personas necesitan una cura de humildad, realidad, vanidad, etc.

Existen en la actualidad, personas con estos rasgos que ostentan puestos de responsabilidad muy importantes, cuya gestión puede afectar al bienestar de los demás. Estamos en sus manos.