El Síndrome de los Cristales o vértigo posicional paroxístico benigno, se produce por la acumulación de pequeñas partículas, en alguna de las partes del oído interno. Estas pequeñísimas partículas, llamadas otoconia, son cristales de carbonato de calcio, cuya ubicación está en el utrículo, pero se movilizan y desplazan hacia los conductos semicirculares del oído interno.

Los adultos mayores son los más susceptibles a padecer este síndrome, aunque también puede ocurrir en niños. Se estima que al menos el 50% de los mareos en ancianos, se dan por esta causa.

El síndrome se produce y termina de manera brusca (paroxístico), y suele tener breve duración, generalmente inferior a un minuto.

Causas

  • En personas por debajo de los 50 años, la causa puede ser un traumatismo de cráneo, o bien la tendencia a las migrañas.
  • En ancianos, la causa más común es la degeneración del sistema utricular del oído interno.
  • La mitad de los casos con Síndrome de los Cristales, es de causa idopática, es decir, desconocida.
  • Afectación del oído interno por algún virus.
  • Menos probable, padecer Síndrome de Ménière.
  • Tras una cirugía por la combinación del reposo prolongado en posición supina y el posible traumatismo en el oído, si la cirugía involucra a éste.

Síntomas

Se produce un nistagmo (movimiento involuntario e incontrolable de los ojos) característico, dependiendo del conducto que presenta el acúmulo de otoconías.

Los síntomas son mareo o vértigo, sensación de aturdimiento, desequilibrio y puede acompañar náuseas y vómitos.

La actividad que produce los síntomas varía, pero lo común es que se den por cambios de la posición de la cabeza con respecto a la gravedad. Por esto, se dan sobre todo al acostarse o girar la postura en la cama. En todo caso son episodios breves, de menos de un minuto.

No va asociado a este síndrome, la alteración auditiva, ni la cefalea.

Diagnóstico

El médico debe estudiar y valorar la historia clínica y los hallazgos del examen físico, además de los resultados de los test vestibulares y auditivos.

Se hace una prueba de provocación del nistagmopara observarlo in situ.

Prueba de Dix-Hallpike

  1. Al paciente sentado en una camilla, se le gira la cabeza 45º hacia el lado que se va a examinar.
  2. Se acuesta al paciente colocando su cabeza unos 15 o 20 grados por debajo de la horizontal.
  3. La maniobra sería positiva, si se produce nistagmo. La parte superior de los ojos se tuerce hacia abajo.

Hay que descartar ataxia espinocerebelosa y tumor cerebral.

Tratamiento

Los síntomas del Síndrome de los Cristales, son recurrentes, es decir, pueden aparecer en ocasiones y luego desaparecer.

El tratamiento se basa en maniobras de reubicación de partículas. No hay tratamiento farmacológico efectivo.

  • Maniobra de Epley: Mediante una serie de posiciones del paciente, se favorece el desplazamiento de las otoconias, gracias a la gravedad.
  • Maniobra de Semont: Misma finalidad pero con desplazamiento brusco de las otoconias.

Las dos maniobras han demostrado una alta eficacia en el tratamiento del Síndrome de los Cristales. Éste se considera resuelto cuando no se observa nistagmo en la prueba de provocación del mismo.